Historia

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CADA PERSONA TIENE SU PROPIA BELLEZA

Lo importante es saber resaltarla

Cuando acudimos a un médico, ya sea general o especialista, buscamos que se nos escuche, se nos tenga en cuenta como personas. Es decir, que sea paciente y receptivo. Dichas cualidades las reúne, sin esfuerzo esta profesional. Claudia Parra se dedica a la cirugía plástica, estética y reconstructiva, así como a la medicina estética. Todas ellas  complementarias.

Su filosofía es la honestidad, ella potencia a las personas, no las cambia. Claudia ama su profesión y sobre todo tiene muy claro que las intervenciones deben ser respetando la naturalidad, la individualidad.

Su autenticidad es su marca profesional y así es reconocida.

No ofrece milagros; ofrece lo realmente posible dentro del respeto de la identidad y naturaleza de cada paciente. 

La medicina estética se encarga de retrasar la entrada a quirófano y la considera fundamental si se quiere envejecer con un aspecto bello y saludable. Lo aconsejable es hacerlo de manera progresiva, que casi no se note. Apunta que la estética no es indispensable pero sí recomendable por cuanto genera satisfacción y  eleva la autoestima.

 

Siempre, siempre, siempre trabajó con las manos. Como estudiante de medicina general ya hacía muchas cirugías: cardiovascular, cesáreas, apéndices, de todo. Además, como en Colombia cuando se termina la carrera de medicina hay que prestar durante un año el servicio a la comunidad, trabajando en un hospital rural, Claudia pudo practicar la cirugía atendiendo a los heridos en accidentes de tráfico o riñas, partos, ligaduras de trompas, atención a niños… todo. Así que la parte quirúrgica siempre la ha acompañado, el quirófano le apasiona y el día que no tiene quirófano, le entran cosquillas en las manos.

Su profesión requiere mucha psicología; para ella es primordial trabajar las necesidades, frustraciones y motivaciones de cada paciente para así poder llegar a él. Se han dado casos de pacientes que rotan por diferentes manos y finalmente vuelven a ella. Esto  le ha implicado, algunas veces, tener que solucionar problemas o insatisfacciones, afortunadamente corregibles.

 

Claudia es de origen colombiano y allí estudió medicina general, luego hizo los cinco años de especialización de cirugía plástica en el afamado Hospital de la Fe en Valencia. Lleva 25 años en esta ciudad y 20 años ejerciendo la profesión.Desde pequeña ya sabía que quería ser médico cirujano. Adora su profesión porque lo que le interesa es el ser humano, contribuir a mejorar sus condiciones y calidad de vida y en esa dirección le satisface saber que puede ayudar.

En su consulta el 80% son mujeres pero hay un aumento de demanda en los hombres, principalmente en los párpados, las bolsas de los ojos, la nariz y también el pecho, sobre todo  en los hombres que van mucho al gimnasio. También piden liposucción y glúteos. Hay más hombres que piden glúteos que mujeres.

 

Lo que más le gusta a Claudia es trabajar la armonía y el rejuvenecimiento del rostro, y la mama, tanto la estética como la reconstructiva. Porque piensa que es un órgano fundamental para la mujer como imagen femenina que da confianza personal. En cuanto a las prótesis mamarias, ella siempre habla de las proporciones con respecto al cuerpo. Si una paciente, pese a las indicaciones del médico y el acuerdo al que hayan podido llegar, quiere un volumen mayor, ya sea en labios o en mamas, que suele ser  frecuente, debe firmar una autorización de conformidad especial donde la paciente  hace constar que ha entendido perfectamente que no es lo que el médico recomienda y que  todas las consecuencias adversas que pueda tener son de su parte.

 

Claudia tiene como norma, y lo considera muy importante, tener dos o tres entrevistas con cada paciente antes de entrar a quirófano para que quede claro qué es lo que quieren y saber el volumen que les corresponde según su naturaleza. Inclusive, si es el caso, pueden los pacientes hacerse pruebas. Para tal efecto dispone de diversidad de modelos para que se hagan una idea de cómo podrían verse después de la cirugía.


Ella insiste en que lo más importante es la confianza con el médico y fundamental que los pacientes comprendan cuál es el procedimiento y cuál el resultado que se espera. Nunca crear falsas expectativas.

A raíz de esto, se lamenta de que haya mucho intrusismo en la profesión, porque la cirugía es muy golosa y hay médicos de otras especialidades que entran y operan, pero la cirugía plástica, recalca, es una especialidad y hay que respetarla como tal.

Referentes en su profesión tiene varios, cada uno en un campo. En lo personal, ha recogido cualidades de varias personas pero tiene una figura esencial: su padre.
Claudia ama verdaderamente su trabajo, si tuviera oportunidad de volver a escoger una profesión está segura de que volvería a elegir lo mismo.